jueves, 6 de marzo de 2008

MITOS DE LA ADOLESCENCIA

Los mitos pueden tener o no una base real; pero, básicamente, son construcciones colectivas que no se refieren a hechos reales, sino que responden a nuestros deseos y temores.
Uno de los mitos que existen es el siguiente:

"El desarrollo del adolescente normal es turbulento"

Históricamente esto ha sido descrito con mucha frecuencia, tanto en la literatura mundial propiamente dicha (como es el caso del Werther de Goethe) como en la profesional. El origen de esta aseveración, razonable en apariencia, es sin duda el hecho de la aparición clara y evidente de conductas delictivas y enfermedades mentales durante la adolescencia (si bien una observación más profunda tanto de los adolescentes enfermos como de los delincuentes podría haber detectado dificultades tempranas durante la infancia). Desafortunadamente, muchos especialistas que sólo trabajan con poblaciones de adolescentes con trastornos psiquiátricos llegaron sin fundamento a la conclusión de que si un adolescente no pasa por un período turbulento, por una crisis de identidad, estará destinado a ser un adulto perturbado. No hay, por supuesto, ningún estudio que confirme dicha creencia. Está claramente demostrado que el 80 % de los adolescentes no pasan por un período tumultuoso, se llevan bien con sus padres y sus familiares, les gusta estudiar y trabajar, y se interesan por los valores sociales y culturales circundantes. La mayoría de los jóvenes, pues, pasan por la adolescencia con desequilibrio escaso o ausente. Indudablemente, un número grande de adolescentes pasan por momentos de gran sufrimiento, pero se trata de sentimientos internos, subjetivos. La adquisición de la madurez del adulto es un proceso gradual y sin grandes sacudidas.


A continuación se presenta un video en el que nos va explicando la diferencia entre pubertad y adolescencia, ya que estos términos tienden a considerarse sinonimos cuando en realidad no lo son.

jueves, 28 de febrero de 2008

SOBREVIVIR A LA ADOLESCENCIA

La adolescencia es un periodo en la vida de las personas donde se realiza la transición de niño a adulto. Se percibe como una etapa tormentosa y emocionalmente agresiva plagada de continuos enfrentamientos entre unos y otros.
En el transcurso de esta etapa el adolescente sufre un rápido desarrollo físico así como cambios emocionales, estos cambios le pueden resultar excitantes, pero también le pueden resultar incómodos y confusos.
Es una etapa en la que los cambios que está sufriendo le harán cambiar su forma de pensar,sus gustos, sus preocupaciones... generando todos esos cambios unas consecuencias; una de las primeras consecuencias es que suelen comenzar los conflictos con los padres, los cuales pueden llevar a problemas conductuales,es decir, el adolescente no está de acuerdo con los padres, no quiere que se le impongan limites... y en vez de aceptarlo, lo rechaza y como consecuencia comienza a hacer lo que a él le apetece sin importarle lo que digan sus padres o familiares cercanos.
También se da el caso de adolescentes que entran en un estado depresivo,el cual no tiene porque ser evidente para el resto de las personas, y el cual puede tener diferentes motivos, uno de ellos por ejemplo es el no sentirse bien con su cuerpo, como consecuencia hay adolescentes que llegan a desarrollar problemas alimenticios.
Si nos paramos a pensar son muchos los problemas que se han de afrontar en la adolescencia, por lo que creo que convendría preguntarnos ¿Cómo se ha de afrontar la adolescencia?
Claro está que no todo lo que ocurre en esa etapa es negativo, en la mayoría de las ocasiones el proceso de maduración da lugar a cambios muy positivos en la persona, pero no debemos olvidar que es un periodo duro para la persona, en la que todo se generaliza, viendo los problemas como algo insuperable, una etapa en la que la relaciones se complican y una etapa en la que a veces se rechaza por ese miedo a crecer. de ahí que os anime a contestar la pregunta de cómo se ha de afrontar la adolescencia, como han de afrontar la adolescencia tanto los padres como los propios adolescentes.